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Historia y evolución de una loca idea hecha realidad

El flyboard es uno de los deportes náuticos más vanguardistas. Su aparición es relativamente contemporánea ya que, su invención, se atribuye Franky Zapata hace menos de una década.

En el otoño de 2012, Franky, tuvo la genial idea de usar la propulsión del agua, como en las motos náuticas, para impulsar una tabla hacia el exterior de la superficie acuática. Luego de varios intentos, mejoró el diseño y logró su objetivo que era expulsar la tabla del agua y que se mantenga estable en el aire. Sobre la tabla van un par de botas en las que se introducen los pies de quien quiera probar el invento.

El equipo de flyboard en perfecto funcionamiento fue presentado por primera vez en el Campeonato Mundial de motos de agua de China. Si bien una empresa de la competencia, demandó a Zapata, alegando que ellos habían probado un mecanismo similar con anterioridad, el Instituto Francés de la Propiedad Industrial le otorgó a Franky Zapata la patente.

En la actualidad se han logrado diseñar también flyboard aéreos. La versión más reciente propulsada por aire, logró, en abril de 2016, un récord mundial Guinness por el vuelo más extenso de una aerotabla, sobrepasando los dos kilómetros.

El flyboard aéreo ​permite vuelos de hasta diez mil pies de altura a una velocidad de ciento cincuenta kilómetros por hora. Cuenta con diez minutos de autonomía y no está provisto de una manguera sino impulsado por gases mediante propulsión a chorro.

¿Cómo funciona el flyboard?

El flyboard está unido mediante una manguera larga a la moto acuática. El agua es forzada a presión desde la moto acuática. La moto recoge el agua por la proa y mediante una turbina la expulsa a gran presión por la popa. Una manguera de unos veinte metros, similar a la que usan los bomberos, es la encargada de transportar esa presión hasta la tabla.

Sobre la tabla hay unas boquillas adosadas a las botas que sostienen al piloto sobre la tabla. Las botas están fijadas a la tabla que es similar a las que se usan en wakeboard. Debajo de las botas se eyectan chorros de agua a presión que impactan en el agua y empujan a la tabla hacia arriba.

El equipo se puede utilizar de dos modos: el primero requiere de dos personas, una para controlar el acelerador que regula la potencia y la altura del piloto. El segundo modo se trata en un accesorio llamado “kit de gestión electrónica”, que hace que el conductor controle el acelerador. Si el piloto logra controlar la orientación vectorial de los chorros de agua, es capaz de alcanzar alturas mayores a quince metros.

La movilidad del flyboard permite al piloto múltiples grados de libertad, incluso le posibilita hundirse en el agua hasta dos metros y medio de profundidad.

Requisitos para hacer flyboard

Para hacer flyboard se exige ser mayor de 18 años o de 16 años con permiso de los padres. Por lo demás, la práctica de este deporte alucinante no requiere fuerza física ni entrenamiento. Aquellos que logren controlar el equilibrio más rápido, serán capaces de atreverse con trucos y piruetas.

Sin embargo no hace falta poseer habilidades extraordinarias, según las empresas que han comenzado a ofrecer el alquiler de estos artefactos, todos pueden volar desde el primer intento. Lo importante para lograr un mejor desempeño es tener confianza y sentirse cómodo jugando en el agua.

Las personas que hayan sufrido dislocación de hombros o rodillas y corran riesgo de una recaída en esta afección, no deben intentar hacer flyboard. Tampoco aquellos que por prescripción médica no puedan zambullirse en el agua.

El flyboard no es recomendable para mujeres embarazadas ni para personas con problemas graves de espalda o cuello.

Está prohibido practicar flyboard si se está bajo los efectos de alcohol o drogas.

Estadísticas de seguridad en la práctica de flyboard

De acuerdo a la información recogida en los centros veraniegos, el flyboard es una actividad cien por ciento segura. En miles de sesiones de vuelo no se ha registrado ningún accidente.

El flyboard es un artefacto boyante, flota con naturalidad, esto facilita que el piloto pueda descansar en el transcurso de los paseos.

Elementos necesarios para practicar la actividad

  • Flyboard: dispositivo fundamental que se coloca en la moto de agua.
  • Botas: especialmente diseñadas con agarre firme a los tobillos y que van ancladas a la tabla.
  • Fijadores: se colocan sobre la tabla para anclar a las botas sobre ésta y de modo que queden sujetas y no se desplacen mientras realizamos la actividad.
  • Tabla aerodeslizadora (o plancha): tabla tipo snowboard aunque más pequeña sobre la que se fijan las botas. A esta tabla están incorporados un par de flotadores debajo y un tubo de veinte centímetros al cual se conecta la manguera por la que pasará el agua para realizar la propulsión.
  • Manetas: son las manivelas que permiten ejercer la presión sobre la bomba de los frenos y los cambios de la moto de agua y, de esta manera, dominar según tu voluntad los movimientos que quieras realizar. En los casos de principiantes normalmente es el instructor y conductor de la moto acuática el que se encarga de manejarlas.
  • Manguera de agua con conectores: esta manguera, de unos veinte metros, va conectada a la tabla y a la parte de atrás de la moto de agua.
  • Moto de agua: elemento imprescindible para la práctica de esta actividad, ya que gracias a él sale la presión del agua hacia la tabla a través de la turbina.
  • Neopreno: el neopreno es opcional según la temperatura del agua y el ambiente. Si la actividad se desarrolla en aguas muy frías será obligatorio para evitar posibles hipotermias. Ayuda a amortiguar las caídas.
  • Casco: el casco, homologado, sirve para proteger cualquier golpe en la cabeza en caso de que el piloto impacte con la moto acuática o estructuras fijas y para prevenir molestias o daños en los oídos al golpear contra el agua.
  • Chaleco salvavidas: obligatorio e indispensable para garantizar la seguridad.

¿Cuánto cuesta practicar flyboard?

Flotar sobre la inmensidad del mar y ser capaz de manejar tu cuerpo en el aire a tu antojo, es una sensación impagable por lo que, cualquier precio de alquiler de flyboard, merecerá la pena. Sin embargo, si decidimos lanzarnos a esta mágica aventura y analizamos el mercado de ofertas, tendremos varias opciones. Empezaremos por decidir si nuestra intención es alquilar el equipo flyboard y comenzar probando un vuelo bautismo, o si ya hemos caído en la tentación y se ha apoderado de nosotros la adicción de volar sobre las aguas, y pensamos comprar nuestro flyboard.

Alquilar el equipo

Obviamente los precios de alquiler o compra de flyboard son muy variables, esta variabilidad se sustentará en depender de aquellos que ofrecen la actividad cada vez que queramos volar, o tener la independencia de escoger el momento y la playa que más nos apetezca, cada vez que así lo deseemos.

El precio de alquiler de flyboard arranca desde una base de 35 euros hasta más de 300. Esta oscilación depende de la duración del vuelo y, en parte, del sitio donde nos encontremos: hay playas y sectores más exclusivos en los que rentar el equipo suele costar un poco más. Pero también existen ofertas en todas las agencias y puestos de alquiler, paquetes para más de una persona, familiares, o de varias sesiones repartidas en varios días.

Si bien el flyboard es ya una práctica extendida en todo el mundo, en España, en sitios como el Pantano San Juan en Madrid, los precios rondan los 50 euros por 20 minutos de flyboard y 100 por una hora. En zonas costeras como Murcia los precios van desde 70 por 20 minutos a 200 euros por una hora, en las costas alicantinas oscilan entre 55 para 15 minutos y 200 euros la oferta de tres sesiones de una hora, y en Ibiza encontraremos precios desde 60 euros por un vuelo de 20 minutos a 250 por el paquete de tres sesiones de una hora cada una.

Comprar tu propio equipo

Este deporte que ha logrado que caminar sobre las aguas deje de ser exclusividad de un milagro bíblico, cuenta ya con muchos adeptos y por eso, si ya lo hemos probado y se nos ha vuelto irresistible, comprar un equipo ya no es inalcanzable.

Quizás hemos escuchado hablar del original Jetlev R2000 de 95.000 dólares, el del legendario James Bond, afortunadamente no tendremos que desistir de adquirir nuestro flyboard ante cifra tan inaccesible, sino que podremos comprar un equipo de flyboard a costos que van desde los 4000 euros a 6500 y propulsarnos al mejor estilo Iron Man por los dos potentes chorros de agua que brotarán bajo nuestros pies. Con la práctica aprenderemos a regular la altura y hacer piruetas impensadas.

No te quedes con las ganas de probar esta alucinante propuesta de despegar como un torpedo sobre las olas y caminar sobre el mar, contamos con las mejores opciones de flyboard en España. No importa dónde te encuentras ni tu preparación física, recuerda que todos podremos volar aunque sea la primera vez.

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