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Carta de presentación de Víctor Fernández Grande, instructor jefe de vuelo en Skydive Spain

Él mismo se presenta como oriundo de Madrid, con casi 40 años de edad y 9.000 saltos realizados en el término de los diez años que lleva de carrera. Es paracaidista e instructor de paracaidismo en Skydive Spain en Sevilla donde las condiciones meteorológicas son óptimas para la práctica del paracaidismo profesional.

Víctor cuenta con varias titulaciones dentro del paracaidismo como son Instructor de tándem, Certificado para hacer cámara flyers, reportajes de video y fotos, tanto en suelo como en el aire e Instructor AFF que significa que puede impartir cursos de paracaidismo.

Tiene además el título de Coach Rating que sirve para hacer entrenamiento personal de algunas disciplinas en caída libre y además es el Responsable de Seguridad en el aeródromo y centro de paracaidismo donde trabaja y Oficial de seguridad designado en operaciones de paracaidismo. Cabe mencionar también que Víctor es el Jefe de instructores de Skydive Spain.

Víctor nos confiesa que si bien tener 9.000 saltos no es tanto en la carrera de un paracaidista, sí es una cantidad considerable en el tiempo en el que él viene practicando paracaidismo.

En el paracaidismo deportivo normalmente se hacen de 200 a 300 saltos anuales. Una persona que trabaja como instructor de paracaidismo y que se dedica a ello hace entre 400 y 600 al año y una persona full time hace de 700 a 1000 al año. Es así en líneas generales. Tiene mucho que ver el tiempo que tú le dediques al sitio y el tipo de sitio donde estés trabajando, qué condiciones tiene de meteorología y volumen de trabajo.

¿Cuánto hace que trabajas en Skydive Spain, en Sevilla, como instructor de paracaidismo?

Trabajo en Sevilla desde hace siete años. Llegué como instructor. Conocía el aeródromo por haber saltado allí antes. Es un sitio que a la gente le gusta mucho porque da mucha altura y tiene aviones rápidos. Tienen operaciones muy favorables para hacer muchos saltos y es un lugar donde normalmente hace buen tiempo. En estos siete años mi nivel de aprendizaje ha sido muy bueno con compañeros a mi lado que me han ayudado mucho a progresar. El equipo que formamos es importante, el trabajo es en equipo, nos ayudamos uno a otro a progresar. Tengo mucho que gradecer a muchos que han pasado por aquí y me han ayudado en mi progresión.

A mí me promovieron y pasé a ser delegado en algunas funciones y me encanta mi trabajo, es super bonito y espero hacerlo durante muchos, muchos años. Eso de los 65… olvídate, hay que seguir adelante.

Desde que se reserva hasta el momento del salto, ¿Cuál es el proceso?

Lo primero que hacemos es enviarles información básica, algunos consejos como qué tipo de ropa llevar según el clima, cómo llegar al centro… por ejemplo ahora con las restricciones hay cosas extras, como que los invitados deben esperar en el bar. Una vez que llega el día, en el aeródromo los recibe una persona del staff con un registro con preguntas que tenemos que hacer. Rellenan su documentación, documentación básica, pagan su salto, y viene un instructor para darles una introducción de en qué consiste el salto. Se les da una explicación y en el momento idóneo para hacer el vuelo, lo empiezan a equipar con todo el material y nos vamos al avión.

En el avión ya hay una conexión, quien va a saltar ya está conectado con su instructor y durante el ascenso, aunque no estamos de cháchara, el instructor da indicaciones y comenta qué está sucediendo. Esa comunicación ayuda a que los pasajeros se relajen y entren en calma y conexión con ellos.

¿Qué recomendaciones da un instructor de paracaidismo antes de saltar?

Sonríe, disfruta, olvida. En realidad son cuatro cositas que debes hacer pero que si lo hicieras todo al revés no pasaría nada. Los instructores están preparados para poder salir de cualquier situación. Las últimas palabras son esas, sonríe y disfruta.

Saltar en paracaídas es algo que las personas están bastante tiempo esperando para poder hacerlo, no es lo mismo que ir a jugar un partido de fútbol. Esto es algo que la gente lo tiene ahí, como que un día quisiera hacerlo y hasta que llega ese día.

En ese último momento, antes de salir, le dices eso, aunque es posible que no recuerden nada; es abrir la puerta, ver el cielo, y se les olvida todo.

Casi todo el mundo contrata el video y es porque es un recuerdo que vas a enseñar más que el video de tu boda. Lo vas a compartir mucho, pero todo es espontáneo y sale como sale.

¿Desde qué altura se salta en Skydive Spain?

Saltamos desde quince mil pies, 4.600 metros, y esa es la altura tope por un tema de seguridad y es que no se puede subir más sin oxígeno asistido, no debería molestar a esa altura volando con el avión. También tenemos esa altura porque la empresa quiere promocionarse en altura y estamos a nivel de mar y subimos a tope.

Habrá algún otro centro que arranque de 2000 metros a nivel del mar y por eso no podrán tener mayor altura sobre su terreno. El efecto es el mismo porque en ambos casos estarás saltando siempre desde 4000 metros de altura. Algunos por otras situaciones, por ejemplo usar un avión más pequeño, deciden saltar desde más bajo. Pero una vez que vas a hacer un salto, el paracaidista busca la altura, cuanto más alto mejor.

¿Esta es la altura máxima de salto en Europa?

En cualquier parte del mundo que subas a más de esa altura necesitarías llevar oxígeno asistido, en cualquier sitio o cualquier país. Puedes estar ahí el tiempo que se requiera para no entrar en una situación de hipoxia, puedes volar dos o tres minutos con el avión a esa altura.

¿Está abierto Skydive Spain ahora con todo este tema del Covid-19?

Ahora durante el confinamiento estamos abiertos los fines de semana. Esto es una actividad regulada por una Federación Regional que a su vez está en una Federación Nacional, que a su vez está en una Federación Internacional, entonces realmente esto es un deporte que debería poder darse a pesar de la situación restrictiva, porque seguimos la directrices de seguridad de la Federación Internacional, y otros deportes federativos se dan estas situaciones y se siguen jugando los partidos, por ejemplo. Deberíamos poder operar y estaríamos dentro del marco legal que han elegido. En Skydive Spain hemos adoptado todas las medidas necesarias para poder seguir saltando de la forma más segura.

Ahora se acerca San Valentín… ¿existen ofertas para salta en Skydive Spain en fechas destacadas?

Sí, San Valentín y otras celebraciones y situaciones que ocurren siempre salen promociones. Las pueden encontrar en la página web Skydive Spain. Pueden reservar el bono con la promo y si no pueden venir ese día, cambiamos la fecha sin problemas.

¿Pueden saltar dos personas al mismo tiempo?

Cada pasajero que quiere hacer un tándem es un pasajero y un instructor. El avión que tenemos tiene quince plazas más el piloto. Ahí el máximo que pueden entrar son cinco saltos tándem, diez personas, con sus cinco cámaras serían quince personas. Si fueran cinco cámaras internos, handycam, tipo selfie por decirlo de alguna manera, podríamos llegar a poner dentro del avión a siete pasajeros tándem con sus siete instructores.

Por la funcionalidad nunca aseguramos cien por cien que van a saltar juntas cinco personas, pero yendo dos personas sería difícil no poder ponerlos a los dos en el mismo vuelo. Si son dos o tres, hay un 99.9 por ciento de posibilidades de que pueden ir juntos. Dos a tres… a partir de ahí ya no es cien por ciento seguro porque puede pasar algo ese día y no podemos dar garantías cien por cien.

Aquellas personas que tengan algún problemilla con los oídos, ¿pueden volar?

Que se taponen los oídos sucede por la variación en la presión atmosférica, es menos invasivo que cuando buceas. En la subida es como cuando despegas y en los vuelos comerciales el avión no esta presurizado y hay que ir compensando, soplar de nariz, movimientos de oídos… en la subida es más fácil, no es tan rápida como la caída. En la caída libre estamos a doscientos kilómetros por hora, estamos aumentando la presión atmosférica en poco tiempo, es normal que se taponen los oídos, porque el tímpano es una membrana y se cierra para proteger al oído. Cuando abres el paracaídas y hay una desaceleración notas el tapón de oídos, pero con un soplido es suficiente.

Para el resfriado es conveniente que no salten, igual que no buceen. Hay que estar en buen estado de salud, no vas a disfrutar si vas resfriado, o si has estado buceando previamente. En la tabla que tienes que seguir en función de respetar los tiempos, porque si has estado buceando no te puedes subir al avión, ni a este avión ni a ningún otro. Es respetar las tablas con tiempos de espera. En general no hay problemas con el tema de los oídos.

En todo caso, ante dudas, pueden contactar, por el email, hacer una llamada, para darle la atención necesaria, personalizada.

El paracaidismo es un mundo de sensaciones, ¿cuál es la sensación que te transmite la persona que por primera vez va a volar?

Todos tenemos miedo nuestra primera vez. Unos vienen y dicen que están nerviosos, otros no dicen nada. Todos tienen un poco de respeto. Es una actividad no habitual para las personas y todo el mundo tiene un cosquilleo y le surgen preguntas, dudas, una vez que están haciendo la documentación eso aumenta “in crescendo”, cuando empiezas a darle el “briefing” a alguno le sale la risa floja, entre el miedo y que se acerca el momento.

En el avión hay gente diferente, la que pregunta todo, el que está totalmente callado, otro que cuando el avión despega hace un gesto, el que va a saltar la primera vez. A la vuelta, de regreso, hay un cambio de colores en al cara, un cambio muy simpático, cada uno lo gestiona a su manera y es normal que todo el mundo tenga un poco de miedo y de respeto.

Sí, traes la información de internet, lo que has visto en un video, lo que te han contado… no se acerca ni al cincuenta por ciento de lo que vas a sentir cuando lo haces. Te puedo hablar de lo que sientes pero el día que vayas allí ni te vas a acordar de la conversación porque tu mente no te va a dejar y luego para ti va a ser una experiencia única porque sólo la vives tú, es sólo para ti. Es un deporte muy diferente a otras cosas, sólo tenemos por ahí el puenting que es quizás similar por la caída libre, pero no es lo mismo ni son las misma sensaciones. O el parapente que se asemeja al vuelo en paracaídas pero que tampoco es igual. No hay nada cercano para compararlo.

¿Se puede respirar cuando saltas?

Se puede respirar perfectamente. Te montas en una moto, vas a doscientos kilómetros sin casco y abres la boca, esa sensación de agobio de no poder respirar cómodamente es la que tendrías si saltaras del avión y fueras con l boca abierta. Aunque no notes que hay un avance en la caída porque no tienes un punto de referencia, el viento te golpea a esa velocidad.

Por eso “sonríe” es una de las últimas cosas que decimos antes de saltar, cuando haces una sonrisa, la boca no se abre, esa línea es agradable para que respires por la nariz, eso se combina un poco para que tengas un video agradable y tus sensaciones sean agradables. Por eso les decimos de sonreír, se puede respirar bien; hay que tratar por la nariz, pero no cerrar la boca sin sonreír, relajarse y sonreír y respirar perfectamente.

En el caso del puenting tiene una sensación muy fuerte porque el suelo o el río es muy cercano, y la sensación aumenta esa presión. En el avión cambia porque es la sensación de volar y flotar más que de caída, pero a veces las personas quieren gritar y no les sale el chillido. Sería genial que les saliera, para quitar el stress.

¿Qué nos puedes contar de las sensaciones cuando llegan y aterrizan? ¿Cuáles son las reacciones?

Hemos tenido el cambio, de llegar con nervio y que cada vez aumenta más, a la explosión de todo eso cuando salen del avión. Pero cada uno es un mundo, al momento de la apertura del paracaídas y vuelo de paracaídas, hay gritos, sensaciones, ¡no me lo creo! ¡gracias! Muchos agradecimientos.

Llegas al suelo, aterrizas, y te das cuenta de que lo peligroso era más sencillo que lo que el desconocimiento nos permite ver. Llegan al suelo y algo que hecho de menos, es el abrazo que el noventa y nueve por ciento de los pasajeros te dan. Llegar al suelo, ver que estás de pie, que has realizado la experiencia de tu vida, que has pasado una barrera. Hay gente que viene con miedo a las alturas, de vértigo, metas personales, llegan al suelo y hay lágrimas, risas, palabrotas, abrazos.

Ahora por esta situación hecho de menos el abrazo. Pero al pasajero se le olvida todo eso. El pasajero te ve y se le iluminan los ojos. Esa es la parte que más me gusta de lo que hago. La satisfacción que ayudas a entregar. La satisfacción y la alegría que ayudas a que esa persona consiga. La parte más satisfactoria. Es encantador poder ser la persona que les ayuda a pasar una barrera. Les has dado a conocer un deporte nuevo, les has enseñado una vida que hay detrás, les ha llevado al cielo. Les has traído de vuelta con seguridad, les has ayudado a disfrutar de la experiencia y quitarles el stress y cuando llegan al suelo es increíble.

¿Los que saltan una vez, repiten?

Hay un porcentaje muy alto de ellos que lo repetirían ese mismo día en ese momento, otros que lo han repetido, otros que preguntan por su curso y empiezan su curso, porque descubren algo que les cambia la vida. Algo como me pasó a mí, yo trabajaba en hostelería en Madrid, y ahora vivo en Sevilla, soy instructor, mi vida ha cambiado totalmente con el paracaidismo, con un salto tándem y un curso que hice después.

No se si habrá un 0.05 por ciento que puedan no haberlo disfrutado por haberlo hecho de compromiso, pero es un uno por ciento como mucho, pero para el 99.5 es la experiencia de su vida, no es porque yo lo haga pero porque es así y si alguien tiene la duda que lo haga.

¿Hay que hacer vuelo en simuladores para hacer un curso?

Hay simuladores que son túneles de viento, no son necesarios, para nada, son buenas herramientas para los paracaidistas, deportistas. Una herramienta genial para entrenar, para adquirir técnica de vuelo, que utilizamos para enseñar también a personas que están atascadas en su curso, y después se utilizan distintas técnicas.

A veces hemos visto que necesitan meterse en un simulador, para trabajar sin el stress del equipo, del avión, la altura. Por otra parte existen primeros vuelos, y es bonito probar el vuelo porque es algo genial el volar, por eso siempre que se puede hay que volar, pero no es requisito. Las sensaciones no son las mismas porque no hay un salto, no hay las mismas vistas, no es la misma sensación que te aporta el deporte, te aporta otras agradables porque son bonitas, porque todas las versiones de volar son muy bonitas, pero para el instructor de paracaidismo y los paracaidistas es una buena herramienta, para mejorar las técnicas, pero requisito no.

¿Te ha pasado desde que eres instructor de paracaidismo que hay gente que sube y se ha echado para atrás sin saltar?

En el avión un 70 por ciento se quedan fríos como ostias cuando les llega el momento que ya les toca. Se preguntan qué estoy haciendo acá. Eso es el alto porcentaje y es lo normal. Hay muchas personas que dicen no… sí, muchas… yo escucho los “noes” con respeto, pero cuando estoy en el avión y tengo un pasajero, y he interactuado con él, ya tengo en mente qué es lo que me espera con él.

Llega el momento en que tenemos que desplazarnos hasta la puerta, y vale, vale… pon las manos aquí, te mueves un poquito… y pon la cabeza aquí, y está sucediendo que tu cuerpo actúa independiente a tu mente. Tu interior te dice …qué haces… a esas alturas… en un avión… pero tu cuerpo quiere saltar y estas haciéndole caso al instructor. Dices que “no” pero lo estás haciendo. Eso me pasa a mí, cuatro de cada cinco, que te dicen no; o tres de cada cinco. Pero si ves que obedece y hace lo que le dices con las posiciones, es que esa persona quiere saltar, pero su inconsciente tiene que decir que algo, tiene que defenderse. Son las personas que cuando llegan al suelo te abrazan y te agradecen porque si no, no lo hubiera hecho. Gracias por tirarme, por empujarme, obligarme.

Si le diéramos la opción de escoger al pasajero, el avión llegaría de Sevilla a Portugal todos los días, no saltaría nadie. Al final el instructor es el que va a tomar la decisión, la posición de salida es para que el instructor tome esa decisión, pero es así, cuando llegas al suelo ellos te han dicho que no cuarenta veces y no recuerdo a nadie que al llegar al suelo me haya dicho “me has obligado”.

No tengo muchos saltos, nueve mil aproximadamente. Diez años en deporte. Ahí tengo compas y amigos con más años, más experiencia. Nueve mil en diez años es un ritmo muy alto, pero no recuerdo a nadie que alguien le haya denunciando porque me has obligado, no quería. Nunca ha pasado. Sólo en estos nueve mil saltos, como instructor de paracaidismo, sólo dos personas han entrado en un ataque de pánico.

Hemos vuelto al asiento, pusimos el cinturón y para abajo. Esas dos personas venían obligadas por sus parejas o familiares y me duele decirlo, venían un poco como… lo quiere hacer y mi pareja y lo tiene que hacer conmigo… Lo hace por compromiso, obligación. Esa persona no lo quería hacer. Muchas personas no lo quieren hacer pero entran en la mecánica. El miedo, el desconocimiento está, pero para eso estamos nosotros haciendo un trabajo profesional. No sólo es saltar, es muy psicológico. Tratar de conectar con esa persona para que se fíe de ti. Lo intentamos cada día al máximo, nosotros y todos los centros de paracaidismo del mundo, pero si tú no quieres hacer algo, nadie tendría que obligarte.

¿Qué es lo más embarazoso o cómico que te ha sucedido como instructor de paracaidismo?

La cosa más trascendental ha sido casarme con una pasajera tándem. A mi mujer la conocí haciendo un salto tándem. Eso es lo más trascendental con un pasajero tándem. Cosas cómicas me han pasado, cosas bonitas…

De saltar me gusta saltar con todo el mundo, porque acabo haciendo que la gente disfrute el rato que está conmigo y que disfruten de la experiencia. Saltar con las personas es divertido para mí y gratificante. Es mi trabajo, pero lo disfruto, a veces soy el cámara flyers, soy instructor de paracaidismo, doy los cursos, hago saltos de entrenamiento, hay varias líneas dentro de mi trabajo pero disfruto de mi trabajo y eso me hace realizarlo cómodo y a gusto y al final sale bien.

¿Haces vuelos tándem con personas que puedan sufrir alguna discapacidad?

He saltado con personas con handicap, invidentes, sordos, con personas que no tenían una o dos piernas. Son saltos que dan un nivel de sensación de disfrutarlo más elevado. Alguien que tiene una sola pierna y anda con muletas o en silla y realiza una actividad así es mucho más satisfactorio que el alto grado que tienen todos los demás.

Esos saltos me quedan marcados. Disfruto de ellos, al punto que en la comunicación, que en las redes, hay un muchacho de la India que vino a saltar hace tres años y de vez en cuando nos escribimos. él vino porque le regaló el salto a la mujer y a los hijos y yo le pregunté “y por qué tú no saltas” y me dijo “no puedo, me falta una pierna” y yo le dije, “a ver, eso no es un problema. Te pruebo el arnés y si te ajusta…” El hombre muy encantado, muy agradecido.

¿Qué altura recomendarías para un primer salto en paracaidas?

En el paracaidismo siempre que se pueda, lo más alto, porque lo que se busca es el tiempo en caída libre. La sensación que se busca es la caída libre. Cuanto más alto, si subes más, más tiempo de caída libre vas a tener. Podemos saltar a 4.000, 4.200 a 4.700 o 3.000 pero la altura de apertura va a ser la misma por seguridad y nunca se tiene que sacrificar esa altura de apertura.

Cuando vayas adonde más alto puedas subir, más tiempo de disfrute vas a tener. En Sevilla saltamos a quince mil pies de altura y abrimos el paracaídas a cinco mil pies. Tenemos 60 segundos de caída libre; si saltas a trece mil, tendrás 48 segundo de caída libre. Diez segundos menos es un buen porcentaje en sesenta segundos, es un porcentaje bastante alto.

Al principio tus primeros saltos se te va a pasar rápido, es una actividad de alto riesgo, una sensación extrema, velocidad alta, pasa de prisa, pasa volando. ¿Más miedo vas a tener? No. La fotografía que vas a ver en la salida del avión a 5.000 metros de altura o 1.000 metros que es por debajo de lo que se pudiera saltar en tándem, la fotografía que vas a ver es la misma del suelo, del campo, del paisaje. No hay una sensación de más miedo, al revés, cuanto más alto mejor para que el salta y para que el trabajo sea más cómodo, más sencillo.

Defíneme en una palabra: ¿qué es el paracaidismo para ti?

“Increíble”, esa es la palabra. La “ostia” si puedo decir dos. Es algo “increíble” en una palabra. Algo bonito que te puede cambiar la vida. Porque no es saltar una vez sino todo lo que hay detrás, la comunidad paracaidista, lo que se convive, lo que viajamos juntos, lo que se disfruta, muchas cosas positivas, muy buenas energías, es incomparable.

El paracaidismo es la “ostia” fue la última definición del instructor de paracaidismo Víctor Fernández a quien agradecemos mucho que se haya acercado a conversar con nosotros. Gracias por su tiempo, por este contacto y por llevarnos a saltar en paracaídas en un vuelo tándem junto a sus anécdotas, historias y experiencias.

Invitamos a todas las personas que se sientan motivadas a dar su primer salto en paracaídas y vivir la experiencia de su vida, lo increíble, y la ostia, que visiten nuestra plataforma y los diferentes lugares dónde hacer paracaidismo en España.

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