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Debido a la fascinante sensación de libertad y calma que produce la práctica de parapente se ha popularizado en todo el mundo, además, los requisitos que debemos cumplir para lanzarnos en un vuelo tándem, con un piloto profesional, son escasos. El parapente es accesible a una gran mayoría y el efecto de un magnífico vuelo es contagioso. Es así que cada vez hay más personas que incuban el deseo de volar y buscan los mejores lugares para volar en parapente en España. Para un país tan rico en cuanto a kilómetros de costas y cordilleras de todo tipo, volar en parapente es un placer para los ojos desde cualquier enclave. A continuación vamos a mencionar sólo algunos de los mejores lugares para volar en parapente en España.

Galicia en parapente

Empezamos por el norte. El territorio de Galicia ofrece un abanico variado de posibilidades. Es uno de los puntos favoritos para hacer parapente en España con vistas al mar, disfrutando desde el aire de una seguidilla de pueblos de pescadores y marineros.

Hacer parapente sobre los ríos Muros y Noia es un espectáculo que merece la pena al mismo tiempo que conservar esas imágenes en foto y video para enseñarlas con orgullo.

Desde los cielos gallegos apreciarás el Castro de Baroña, las playas de Aguieira, As Furnas, Ancoradoiro y muchas más. Te podrás deslizar por el aire sobre las rías de Baiona y Pontevedra y, si avanzas hacia el interior, podrás sobrevolar el Monte Xaxán, Rodeiro, Santa María de Oia o Lapaman. Una variedad de paisajes inusitada desplegándose bajo tus ojos mientras te dejas llevar por las corrientes.

Sobrevuela Asturias y Cantabria en parapente

Seguimos en el norte; volando hacia el este encontraremos las comunidades de Asturias y Cantabria, hermanadas por la belleza monumental de los Picos de Europa, y, sin embargo, tan diferentes. Cada una con su propia idiosincrasia, peculiaridad que se dejará sentir desde el aire.

El aire húmedo y fresco de la costa asturiana exigirá un poco de abrigo. Allí, nos arrojaremos desde la Colina del Cuervo en Gijón, una de las estaciones más solicitadas para desplegar las alas. Flotar en el aire sobre las aguas de la Playa de Xagó y cuando alcanzamos Avilés, volar sobre la Providencia. Si vamos hacia el interior, los Picos nos sorprenderán por su belleza paisajística soberbia. Los claroscuros que provoca el contraste entre los famosos «jous» -hoyos enormes- y las elevaciones montañosas. El puerto de Angliru visto desde el Mostayal es algo increíble, la cumbre del Gamoniteiro en La Peral. Postales eternas registradas en tu memoria.

En Cantabria, volar el valle de Liébana en parapente es la mejor manera de visitar los tres macizos de los Picos de Europa a vuelo de pájaro. Veremos también el curso de las crestas de la cordillera cantábrica, el encantador pueblo de Cahecho desde donde podemos también iniciar una travesía por el aire en parapente.

Elegir de dónde despegar en Cantabria no será tarea fácil, el mar, la montaña, la sierra de Peña Sagra, o el Desfiladero de La Hermida. Si elegimos volar por Picos de Europa, veremos la figura de los pueblos montañeses como Potes, y quizás el puerto de Los Tornos en la frontera con Burgos.

Vuela en parapente sobre el País Vasco

Uno de los mejores lugares para hacer parapente y que más prestigio ha ganado es la playa de Sopelana en la provincia de Bizkaia, a 17 kilómetros de Bilbao y accesible en metro. En Sopelana es sobrecogedor el recorte escarpado de la costa cantábrica. Emprender el vuelo desde el borde de los acantilados, planear sobre las laderas y sacar provecho de la orientación variada de los vientos oeste, norte, y este, nos proporcionará un vuelo de lo más estimulante.

Volar desde Sopelana nos regalará, además del privilegio de hacerlo sobre el mar, un confortable aterrizaje sobre la arena. La playa Barinatxe, -la Salvaje-, en esta localidad, es una de las más polifacéticas de Bizkaia y reúne cualidades inigualables para volar en parapente.

En Euskadi también podemos volar en parapente desde San Sebastián. Siguiendo el curso de toda la costa guipuzcoana: Ulía en San Sebastián, Kukuarri en Orio, Talai mendi en Zarautz o Endoia en Zestoa.Apreciando desde las alturas las caracteríscas calas cantábricas, las bahías de arena dorada o los pueblos coloridos como Orio, región de estimulante sobrevuelo.

Navarra a vuelo de parapente

En la estela vasca y en subrepticio vuelo, sin darnos cuenta, estaremos en Navarra. Volar en parapente sobre las amplias sierras de Urbasa, llenas de secretos deslumbrantes e historias antiguas y mágicas. Poblada de menhires y cromlechs. Urbasa por la paz que irradia en el aire es una región visitada por escaladores, montañeros y parapentistas que buscan impregnarse de su misticismo ancestral. Volar en parapente sobre el Valle de Amescoa nos dejará con una sensación de calma y disfrute para el cuerpo, difícil de superar.

En Navarra podemos volar también sobre el pantano de Alloz. Imprescindible hacerlo a primera hora o durante la puesta de sol, momentos claves de la luz sobre la estampa del paisaje, además, con la entrada de la brisa del norte que nos transportará mansamente.

Podemos optar por volar lindando con La Rioja y Álava, en la sierra de Codés, con el majestuoso monte Loar a nuestros pies. O dejarnos llevar por el viento sur sobre Lizarra, las tierras de Estella, motivados por la visión del bello castillo de Monjardín y apreciar las espectaculares vistas del monasterio de Irache y los viñedos de Ayegui.

La Rioja alavesa hunde sus fronteras a través del río Ebro. Desde su margen derecha, el vuelo sobre Logroño ofrece potencial de cross country, volar en travesía hacia Moncayo y llegar por el aire, sobre un paisaje inmutable de viñedos, hasta las cumbre nevadas de Valdezcaray.

Volar en parapente en Aragón

En el Pirineo de Huesca, en la comarca de Ribagorza, nos lanzaremos desde cotas de más de 2000 metros de altitud. Volar en parapente en Castejón de Sos o desde el Turbón de Huesca, por ejemplo, cuya cumbre tiene 2490 metros.

Toda esta región pirenaica constituye un espacio protegido de espectacular belleza con vistas sobre el Valle de Lierp. Otro lugar ideal en Huesca es el Valle de Benasque, cuya magnificencia es indiscutible ya que se encuentra rodeado de la mayor concentración de picos de más de 3000 metros de altura de todo el Pirineo. Salpicado de lagos, glaciares, ríos y cascadas que se multiplican en todo el Pirineo de Huesca y lo convierten en uno de los mejores lugares para volar en parapente en España.

Hacer parapente en Cataluña

Si desde Huesca seguimos el trazado de la Sierra del Montsec llegaríamos a Lleida en Cataluña. El Montsec posee un microclima especial para la práctica de parapente lo que ha resultado en que allí, se celebren varias campeonatos nacionales e internacionales. Más allá de esto, el paisaje sobre el que volaremos es sencillamente alucinante ya que la sierra secciona el territorio en dos impresionantes desfiladeros: el congost de Mont Rebei y el de Terradets.

Para arrancar el vuelo desde esta región podemos elegir hacerlo desde Vilanova de Meia y la cima de Sant Alis o desde el Cogulló en Montsec de Meiá.

También son deslumbrantes los vuelos desde Vall d’Ager de reconocido prestigio internacional por sus condiciones ideales para el vuelo en parapente y ala delta, sede de muchas competencias y, particularmente de la “Paragliding World Cup”, copa mundial de parapente. Esta zona cuenta con amplios aterrizajes señalizados y múltiples zonas de despegue entre las que se podrá optar según la dirección y fuerza de los vientos. Es perfecta para realizar vuelos iniciales y disfrutar a pleno de las vistas de Mont-Rebei y del embalse de Canelles ya que está libre de obstáculos, sin tendidos eléctricos o telefónicos ni instalaciones de energía eólica.

Más allá desde donde arranquemos, las vistas que se consiguen desde el Pirineo de Lleida, el Mont d’Urgell, no tienen ningún desperdicio. Encontraremos destinos para lanzarnos a la aventura del aire, muy cerca unos de otros, como Sant Llorenç de Morunys u Oliana, un pueblo de ensueño frente a un pantano de aguas del río Segre. Todos paisajes que prometen, cumplen, y superan las expectativas.

Vuelos en parapente en Castilla León y Castilla La Mancha

En Castilla y León existe otro lugar estrella para la práctica del parapente: Piedrahita, Ávila. Los cielos son estupendos para hacer un cruce cross country sobrevolando su larga línea de montañas. Fue sede del Campeonato de parapente de España y también del Open Internacional de Ala Delta. Se puede iniciar el vuelo desde el municipio de Piedralaves, Cebreros o Pedro Bernardo.

En Castilla la Mancha el lugar más valorado es La Muela, en Guadalajara, selecto por los amantes de paracaidismo. Se encuentra cerca de Madrid lo que lo hace accesible para una gran mayoría. Durante un vuelo desde La Muela podrás disfrutar de vistas increíbles del río Henares y el simpáticos pueblo de Alarilla. En la zona se celebran las competencias de la Liga de Parapente Castilla-La Mancha.

Volar desde Madrid en parapente

La Sierra de Guadarrama es conocida por las buenas condiciones climáticas necesarias para la práctica de vuelos en parapente. Situada entre las sierras de Gredos y de Ayllón, el Guadarrama es un parque nacional de gran interés natural y situado a solo 60 km de Madrid. Allí, entre las sierras de Gredos y Ayllón, hay un parque nacional. El área, además de su fundamental interés natural, reúne las condiciones climáticas que requiere el vuelo en parapente.

En esta región también se puede volar desde los puertos de Somosierra y Arrebatacapas, tocando desde el aire los bordes de Ávila y Segovia y sobredimensionando desde las alturas las crestas de Gredos y Cabeza de Parra.

Parapente en Extremadura

En Extremadura aprovecharemos los desniveles y bellezas paisajísticas del Valle del Jerte y la Vera. Despegando desde el Piornal a una cota de 1200 metros, en condiciones únicas en cuanto a vientos y a la altura ideal para un vuelo seguro sin perdernos nada de las vistas que ofrece deslizarse sobre el Valle.

Vuelos en parapente en Valencia

Valencia nos regala la costa alicantina, un destino veraniego popular y uno de los mejores lugares para volar en parapente en España. Un buen hito para despegar es el municipio local de Santa Pola, paraíso natural y deportivo de la Costa Blanca. Se recomienda un vuelo sobre esta costa durante la puesta de sol. Desde el aire, en Alicante, sobrevolaremos la Torre de Tamarit, ubicada en el Parque de las Salinas de Santa Pola.

La comunidad valenciana cuenta con otros enclaves también solicitados como Titaguas, Figueroles o Villar del Arzobispo. Cualquiera de ellos dejará atónito al parapentista que vuele por aquí debido al contraste que promete una de las regiones más rocosas de España con el azul del mar.

Andalucía

Hacer parapente en Andalucía en su totalidad es una joya de la naturaleza. En su territorio convive tanta diversidad de vegetación y paisajes que la convierten en única. Al volar en parapente sobre las variadas regiones de Andalucía, acantilados, sierras, playas de ensueño, seremos testigos de un legado único.

Si encaramos nuestro vuelo desde Huelva, Cádiz o Sevilla, sobre el Parque Nacional y Natural de Doñana compartiremos el cielo con algunas de las 300 especies de aves diferentes que lo habitan.

Desde un vuelo en Conil, apreciaremos el cuadro asombroso del pueblo de Cádiz. El despegue puede hacerse desde Algodonales y disfrutar durante la aventura de las imágenes aéreas que ofrece el Parque Natural Grazalema, la sierra de Cádiz.

Si elegimos como punto inicial Granada, volaremos sobre Ronda y la grandeza de la Sierra Nevada, uno de los paisajes andaluces más maravillosos. Desde aquí podremos disfrutar de la vista de valles de origen glaciar como el de Siete Lagunas y más allá, el verde de un bosque interminable. Esta sierra, entre las provincias de Cádiz y Málaga es la mejor opción para purificar nuestros pulmones y energizar todos los sentidos, respirando el denso bosque mediterráneo de encinas y alcornoques.

España insular en vuelo de parapente

Si bien existen múltiples lugares donde poder volar desde las Islas Baleares o Canarias, ya que al ser islas pertenecen al dominio de la rosa de los vientos en toda su gama, mencionaremos Lanzarote por constituir uno de los mejores lugares para volar en parapente en España.

En Lanzarote el viento es prácticamente permanente y desde todas las direcciones por lo que podremos elegir el inicio y el destino de nuestro vuelo de pájaro sin problemas. Al ser una isla relativamente pequeña, si al despegar el viento se pone de atrás, rápidamente podremos enganchar otro que sopla de frente y timonear nuestro vuelo.

Por las condiciones de temperatura del aire, la mejor temporada de parapente en Lanzarote comienza en octubre y termina en marzo. En verano, si bien también puede hacerse, no es del todo ideal por la influencia de los vientos alisios y el clima brumoso.

Luego de este pantallazo que te hemos ofrecido acerca de los mejores lugares para volar en parapente en España, te confesamos que aún tenemos mucho más que contarte. Volar está al alcance de tus alas, sólo tienes que animarte a vivir esta gran aventura que marcará tu vida para siempre. Te invitamos a descubrir todas las alternativas para empezar a volar en parapente y por qué no, convertirte en un profesional del vuelo.

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