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El puenting es una actividad extrema. La tentación de practicar puentig va de la mano de contradecir el instinto humano de supervivencia ya que implica arrojarse al vacío a merced de la gravedad. Claro que, al haberse convertido en una actividad recreativa, seoman todas las medidas de seguridad para que la caída quede asegurada.

Las medidas de seguridad suelen plantearse todas por partida doble. Doble, soga. Doble mosquetón. Si uno falla, estaremos a salvo con el siguiente.

La experiencia de quienes practican y se dedican al puenting ha logrado mejorar en todos los aspectos la seguridad de cada lanzamiento al vacío desde todo punto de vista y materiales. Mejores sogas, longitud de las mismas precisa y adecuada, arneses.

Puenting en España

¿Cómo empezó todo? ¿Quién tuvo la idea de arrojarse al vacío?

Como es sabido, el ser humano siempre ha intentado vencer aquellos quehaceres que parecen imposibles para nuestro cuerpo y sus posibilidades, ya sea, volar, respirar bajo el agua y, en este caso, salvarse tras un lanzamiento al vacío.

Un ritual en la isla de Pentecostés y un documental en la BBC

Muchos creen que el puenting comenzó en Australia, sin embargo nació muy lejos de allí como una modalidad del bautizo espiritual un poco peligroso. Se trataba de un ritual Esto se efectuaba de Pentecostés; de hecho se trataba de un ritualen la aldea de Bunlap en la Isla de Pentecostés. Los hombres debían lanzarse al vacío desde una plataforma alta amarrados en los pies con unas lianas. El ritual tenía como objetivo convertir a los saltadores en “hombres”.

En 1961, David Attenborough y la cadena televisiva BBC, movidos por la curiosidad de esta práctica, realizaron un reportaje en esta isla de Pentecostés (Vanuatu) y popularizaron la actividad.

Los voladores de Papantla, México

Mucho antes que la BBC existiera y poco conocido en el mundo europeo, los voladores de Papantla en México, ya se arrojaban al vacío atados de los pies y colgados de un palo de más de veinte metros, que gira. El rito de los voladores es una manifestación religiosa originaria de México. Sus orígenes se remontan al Período Preclásico Medio mesoamericano, se han encontrado representaciones de este ritual en la cerámica funeraria de las culturas de Occidente (Colima, Jalisco, Nayarit y Veracruz). El ritual sobrevive en la actualidad entre los nahuas y los totonacos de la Sierra Norte de Puebla y el Totonacapan.

Los voladores de Papantla vuelan de a cuatro como los puntos cardinales. En la cima del palo hay un caporal que toca un instrumento de viento y da señales a las que los cuatro voladores responden arrojándose al vacío y haciendo increíbles acrobacias en el aire.

Un alemán en Francia

En 1973, en la frontera entre Cruseilles y Allonzier-la-Caille, unos veinte kilómetros al norte de Annecy, Francia, un escalador alemán llamado Helmut Kiene ató una cuerda a uno de los dos puentes del lugar, sobre el río Les Usses, y saltó desde el otro. Entre estos dos puentes hay unos cincuenta metros por lo que Helmut realizó un enorme péndulo de similar longitud. La profundidad en ese punto ronda los ciento cuarenta y siete metros. Después del salto subió por la cuerda que no llegaba hasta el suelo. Para hacer todo esto sus amigos le ayudaron pero no se atrevieron a saltar.

Helmut también tenía sus reservas en cuanto al éxito de su hazaña, por eso, antes de probar, consultó con su cuñado ingeniero. El pariente le despejó el camino indicándole que las cuerdas de escalada están diseñadas para ese tipo de caídas y que de sobra aguantarían sin problema. Se había quedado sin excusa para no intentarlo.

Dangerous Club

Algo más tarde que Helmut, en abril de 1979, miembros del “Dangerous Club”, liderados por David Kirke, hicieron saltos con elástico en Bristol, desde el Clifton Suspension Bridge, sobre el río Avon. Como la policía los detuvo y los multó por conducta incívica, fueron a intentarlo al Golden Gate de San Francisco. Allí también los penalizaron y los intentos quedaron paralizados hasta que unos neozelandeses, Hacket y sus amigos, volvieron a intentar los saltos al vacío.

Hacia 1982 jóvenes que se lanzaban desde grúas y globos aerostáticos, comenzaron a aparecer en programas de televisión haciendo demostraciones de sus acciones temerarias.

A pesar del peligro que presenta este deporte de gran altura, se han realizado con éxito millones de saltos desde 1980.

El puenting como actividad recreativa

La tentación se vuelve irresistible para aquellas personas que no soportan los límites ni aceptan imposibilidades.

La actividad se ha prácticamente tecnificado con sogas de alta calidad, arneses y mosquetones seguros. Se han hecho suficientes estudios físicos analizando la ley de la gravedad, la velocidad en relación al peso, la resistencia y efecto rebote de las sogas sosteniendo un cuerpo en caída libre.

Todo está preparado para que aquellos que sientan el ímpetu irresistible de dar un paso al vacío, puedan hacerlo sin morir en el intento. Si bien en la historia de esta actividad han existido accidentes, no son significativos en relación a los accidentes que ocurren en otros deportes o actividades que quizás por no parecer tan peligrosos no son pasibles de tantas medidas de seguridad.

El puenting puede practicarse en todo el mundo y, en España en muchísimos lugares.

¿Qué elementos se necesitan para garantizar un buen puenting?

Los elementos necesarios para que el puenting sea tanto un éxito emocional como una actividad segura son básicamente tres:

  • Arnés: sirve para anudar a él la cuerda y sujetarse en caso de caída. Es una cinta que rodea la cintura y se une a otras que pasan por las piernas. En puenting si la cintura es más ancha se utiliza además, el arnés de pecho, con cintas que rodean los hombros.
  • Cuerdas: constan de alma: filamentos sintéticos muy finos, y funda, que cubre y protege el alma de abrasiones. Son de poliamida, al ser un elemento muy importante en la seguridad, se recomienda que estén homologadas por U.I.A.A. Se debe tener en cuenta la flexibilidad, el retorcimiento, el comportamiento en caso de rotura, la resistencia a la abrasión, el factor de caída especificado por el fabricante. Las cuerdas para puenting son cuerdas dinámicas de escalada. Se utilizan dos. Estas cuerdas son las más elásticas, por lo que son las más aptas para asegurar personas.

    Las cuerdas que se utilizan en puenting corresponden a la norma EN892. Deben tener un grosor de entre 10,5 y 12 mm de diámetro y una resistencia aproximada de dos mil quinientos kilos y se deben estiran nada más de un 3% a un 5%.

    La longitud se establecerá en función del lugar donde se vaya a realizar el salto.

  • Mosquetones: es un utensilio en forma de anilla, de acero o aleaciones ligeras de aluminio, de formas diversas, que se utiliza en maniobras de seguridad dentro de actividades tales como rescate, escalada, espeleología, barranquismo, montañismo.

    Existen diversos tipos de mosquetones, la clasificación más general es en función de si tienen o no seguro de apertura.

  • Guantes: Usarlos es opcional. Se utilizan para evitar rozamientos y fricciones con las cuerdas.

Eso serían los materiales fundamentales. Luego, la ropa que uses será la que tu quieras. Bastará con que sea cómoda, una camiseta y un pantalón, el cual es recomendable que no sea muy corto, para que el arnés resulte más confortable.

¿Cuánto cuesta hacer puenting en España?

El salto más clásico arranca desde los 20 euros. Luego, desde esta cifra, se incrementa según la altura, la posición en que quieras tirarte, el lugar. Los saltos más altos alcanzan un valor de 110 euros.

Existen promociones que complementan tu salto puenting con una filmación profesional, otros agregan una merienda ya que descargar tanta adrenalina en un instante, deja con el estómago vacío a cualquier mortal. Otros saltos se conjugan con actividades afines como la tirolina. En estos casos, agregando condimentos para hacer más productiva la jornada, el puenting varía en precio de 50 a 70 euros.

Así que, lo que debes tener en cuenta es, si solamente quieres arrojarte al vacío y no te importa empezar con una altura nada despreciable para ser la primera vez, de veinte a veinticinco metros, podrás hacerlo por 20 o 30 euros. Si quieres más elementos y sobre todo más altura, piensa en gastar más de 50 y hasta unos 100 euros.

Sea cual sea el precio que cueste dar tu gran paso, lo que te lleves en experiencia, no lo paga ningún dinero. Es algo único, inimaginable, y que sólo tú puedes vivir para sentir de verdad. Déjanos acompañarte hasta los mejores lugares de puenting en España y vive para contarlo.

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